¬ Diario de cuarentena a causa del virus Covid-19 ¬ 2ª Parte

Tras 20 días de aislamiento por Covid-19

Martes, 31 de marzo de 2020 

Entramos en la tercera semana de confinamiento, son días complicados porque no consigo acostumbrarme y generar una rutina positiva, me esfuerzo por encontrar el equilibrio en una situación de tanto desasosiego pero me siento nerviosa, desmotivada y profundamente preocupada. Veo que algunos compañeros y compañeras del máster, se centran en el trabajo académico y rinden a gran velocidad, sin embargo, yo no consigo centrarme y la preocupación por mi entorno, ocupa gran parte de mi tiempo de pensamiento y mi energía. Salgo a la ventana para que me de un poco el sol e intento hablar conmigo misma, me consume no poder ayudar, no estar al frente de la batalla, me tortura pensar que hay gente que está pasando los últimos días de su vida en soledad… Tras varios días de vertiginosos desconsuelo, intento cambiar mi patrón de rutinas, dejo de consumir tanta información mediática, que juega con nuestras emociones y hace que entre en un torbellino de desasosiego permanente, me mantengo informada una vez al día y cada vez soy más selectiva con las fuentes a las que acudo. Tras leer varios artículos, saco conclusiones que me ayudan a continuar con mi rutina, me ayuda a comprender que todos pasamos por las mismas fases, que hay que asumirlas, me ayuda leer el artículo de Carlos a. Scolari, profesor de la Universitat de Pompeu Fabra, donde analiza el proceso que está pasando el país y él en concreto, me siento bastante identificada.

Así que mi dia Martes, 31 de Marzo, es bastante caótico y me doy cuenta permanezco desde hace días sumida en la incertidumbre y bloqueada por el miedo, nunca me gusto la seguridad y la rutina, siempre valore positivamente los cambios y retos en mi vida, cuando algo es monótono me genera aburrimiento, pero la situación que vivimos no te deja pensar, ni construir, no es agradable ni positiva, al menos en estos momentos. Espero que cuando todo pase, nos permita reflexionar y construir una sociedad mejor, sea un punto de inflexión para unas generaciones que habíamos vivido en calma y rodeados de seguridad, espero que nos haga valorar más las cosas que tenemos, seamos capaces de disfrutar de las pequeñas cosas y aumente nuestra resiliencia al cambio y a los problemas, pero seguramente quien me lea piense que peco de ingenua, y probablemente tengan razón…. seguramente pronto se nos olvide todo esto, quede en algo anecdótico en nuestras vidas y seguiremos en nuestra rueda sin pararnos a pensar, ya veremos…. El tiempo lo dirá. 

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