¬ Diario de cuarentena a causa del virus Covid-19 ¬ 3ª Parte

Tras 49 días de aislamiento por Covid-19

Miércoles, 29 de Abril de 2020

Han pasado casi 50 días desde el comienzo del confinamiento y tengo sensaciones encontradas, por un lado nos informan de que vamos a poder salir a la calle de manera más habitual y siento alivio, pero por otro lado, la aprensión que me crea comenzar a convivir con la que llaman, la nueva normalidad me asusta y me genera inseguridad. Mi vida se ha parado durante casi dos meses, ha estado entre paréntesis y aunque en muchos momentos me he sentido agobiada y nunca mejor dicho, confinada entre las paredes de mi casa, ahora siento que entre esas paredes encuentro seguridad, confort y protección. Salir del confinamiento, supone enfrentar la nueva realidad, y los retos que ella nos plantee, supone incertidumbre de nuevo y que los cimientos de la seguridad que había construido en mi hogar, se tambaleen de otra vez, supone salir de un letargo y asumir que por primera vez en mi vida no tengo empleo, y nada es seguro, menos aún de lo que era hasta ahora. Como mujer adulta e independiente, que desde los 20 años he trabajado sin descanso, supone un desconcierto importante esta situación, conlleva rehacerse, reconstruirse, readaptarse…. varias acciones que tenemos que llevar a cabo, no solo para adaptarnos a la nueva situación, sino también para intentar construir un futuro mejor. 

Hay muchos aspectos de lo que estamos viviendo que no tengo claro, hay muchas cuestiones para las que aun no tengo opinión formada, necesito ver lo que hay fuera, analizar y estudiar esta nueva realidad para poder tener un criterio sólido al respecto. No me sirve lo que escucho en los medios de comunicación, ni lo que veo en las redes sociales, necesito experimentar y contrastar, tengo necesidad de entender para poder continuar dando pasos al frente. Todo esto lo genera la incertidumbre, y es cierto, nunca me había sentido tan perdida, escucho las opiniones de otros y otras, y me sorprende la capacidad de posicionamiento sobre esta realidad. ¿Tan confundida estoy que no soy capaz de pensar?¿O sera que tener una opinión y posicionarse en un lugar, da estabilidad, le permite a la gente continuar con su vida?

Nos han enseñado a buscar seguridad y estabilidad, para vivir una vida tranquilos, nos han contado que si estudiabamos en la universidad tendríamos un buen trabajo y un futuro de éxito, nos han convencido de comprar una vivienda para tener un hogar seguro, nos han dado confianza tener una pensión en nuestra vejez, y por eso hemos seguido trabajando, nos han contado historias del pasado, y no nos han preparado para la vida que nos tocaba vivir. Porque lo que nuestros padres no sabían, es que a nosotros nadie nos iba a asegurar un puesto de trabajo aunque tuviésemos carrera universitaria, que nuestras hipotecas iban a terminar en el comienzo de nuestra jubilación, que dudaríamos si tener hijos incluso a los 40 y que viviríamos añorando una vida diferente a la que teníamos y que daríamos rienda suelta a través de las redes sociales…. nada de esto sabían, por eso no nos lo contaron… y ahora, ¿que les contamos nosotros a nuestros hijos?

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